Las reflexiones que nacen desde las aulas del país también pueden viajar a través de las tecnologías y convertirse en parte de conversaciones académicas de alcance nacional e internacional. Ese fue el escenario en el que participó Piedad Cabrera Murcia, docente e investigadora de la Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO Tolima-Huila, quien intervino de manera virtual y remota como panelista en el III Congreso Internacional de Psicopedagogía y XVII Jornada Psicopedagógica, realizado del 15 al 17 de septiembre de 2026 en Tunja.
El encuentro, organizado por la Escuela de Psicopedagogía con Énfasis en Asesoría Educativa de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia – UPTC, lleva como título “El quehacer psicopedagógico: territorios, escuelas y sujetos” y tiene como propósito generar espacios de reflexión, problematización e intercambio alrededor de los desafíos contemporáneos de la psicopedagogía.
La participación de Cabrera Murcia se produjo en el panel “Prácticas pedagógicas”, dirigido a estudiantes, docentes, investigadores y profesionales de la educación y la psicopedagogía, de acuerdo con la invitación oficial extendida por la UPTC.
Una conversación académica que pone al sujeto en el centro
El congreso de la UPTC fue concebido como un escenario para comprender la psicopedagogía como un campo de conocimiento y acción que se configura en la relación entre territorios, escuelas y sujetos.
La universidad explica que el evento busca propiciar el intercambio de experiencias e investigaciones entre docentes, estudiantes, egresados y profesionales de distintas disciplinas, mediante conferencias, conversatorios, paneles de expertos y mesas de trabajo.
En ese contexto, la intervención de Piedad Cabrera Murcia puso especial énfasis en una pregunta fundamental para quienes trabajan en educación: ¿Quién es la persona que aprende y cuáles son las condiciones que promueven o restringen su aprendizaje?
Para la académica, esta pregunta obliga a modificar la manera tradicional de aproximarse a niños, adolescentes y adultos en los espacios educativos. Según las reflexiones preparadas para el panel, una parte importante de las prácticas educativas y psicopedagógicas ha tendido a mirar a quien aprende desde sus dificultades o limitaciones. Cabrera-Murcia propuso ampliar esa mirada hacia las potencialidades de cada persona y las condiciones que hacen posible su aprendizaje, participación y relación con los demás.
“Enseñar a aprender” implica transformar las condiciones
Uno de los planteamientos centrales de la participación de la docente de UNIMINUTO fue que enseñar no puede reducirse a transmitir conocimientos.
Su propuesta parte de comprender que el aprendizaje está relacionado con las condiciones, relaciones, espacios, objetos, discursos y prácticas pedagógicas que configuran la experiencia educativa.
En las reflexiones compartidas para el panel, Cabrera-Murcia sostiene que “enseñar a aprender” supone comprender y transformar esas condiciones que hacen posible que una persona aprenda y participe en la escuela.
Desde esta perspectiva, las prácticas pedagógicas tampoco son neutrales: contribuyen a configurar posibilidades para reconocer la diversidad de trayectorias que existen dentro de las instituciones educativas.
La mirada resulta particularmente significativa para la psicopedagogía porque desplaza el foco de una concepción centrada exclusivamente en las dificultades individuales hacia una comprensión más amplia de las relaciones entre sujetos, contextos y prácticas educativas.
La escuela también produce conocimiento
Otro de los ejes abordados por Piedad Cabrera Murcia fue el papel de la escuela y de los docentes como protagonistas de procesos de investigación y transformación. Para la académica, uno de los desafíos de la educación superior consiste en formar maestros capaces de comprender los contextos y construir respuestas que no estén previamente definidas.
En su planteamiento, la formación docente debe preparar profesionales capaces de aproximarse de diferentes maneras a las realidades educativas y generar transformaciones a partir de ellas. La escuela, explicó, puede ser entendida como un territorio donde se produce conocimiento, donde los docentes pueden preguntarse por su propia enseñanza, identificar fortalezas y oportunidades de mejora, plantear acciones y desarrollar procesos de investigación sobre su práctica.
Esta idea establece además una relación diferente entre universidad y escuela: no solamente como espacios donde se aplican conocimientos producidos externamente, sino como escenarios de producción, reflexión y transformación pedagógica.
Cinco desafíos para la escuela y la profesión docente
Uno de los momentos centrales de la participación de Cabrera Murcia estuvo relacionado con los desafíos que actualmente enfrentan las escuelas y la formación de los profesionales de la educación.
La académica identificó cinco grandes desafíos:
1. Comprender la diversidad
El primer reto consiste en dejar de considerar la diversidad como una excepción a una supuesta norma y comprenderla como una multiplicidad de trayectorias que debe ser tenida en cuenta al diseñar las prácticas pedagógicas.
La pregunta que plantea es cómo construir condiciones para que diferentes personas puedan participar y aprender.
2. Aprender a trabajar con la incertidumbre
El segundo desafío está relacionado con escenarios educativos para los cuales no existen respuestas prediseñadas.
En este contexto, los docentes necesitan desarrollar capacidades para tomar decisiones de manera ética y profesional, incluso cuando disponen de información incompleta, y posteriormente revisar esas decisiones y aprender de sus consecuencias.
3. Repensar la evaluación
El tercer reto es la evaluación.
Cabrera-Murcia plantea comprenderla como proceso y no únicamente como producto, de manera que permita reconocer los puntos de partida de los estudiantes, diseñar experiencias de aprendizaje significativas y ofrecer orientaciones que contribuyan a continuar construyendo aprendizajes.
4. Reflexionar sobre las tecnologías y la inteligencia artificial
El cuarto desafío tiene relación con las tecnologías y la inteligencia artificial.
Pero la discusión, según la académica, va más allá de aprender a utilizar herramientas digitales. El reto implica formular preguntas de fondo sobre qué significa producir conocimiento, crear y ser autor en escenarios educativos mediados por inteligencia artificial.
5. Fortalecer la colaboración
Finalmente aparece la colaboración como una necesidad frente a la complejidad de las situaciones escolares.
Docentes, orientadores, psicopedagogos, familias, directivos, estudiantes y comunidades necesitan construir comprensiones compartidas para acompañar las trayectorias de aprendizaje.
Una participación que conecta con su trabajo académico
La presencia de Cabrera-Murcia en este congreso guarda relación con una línea de trabajo que ha desarrollado en torno a la formación docente, la reflexión pedagógica y la investigación sobre la propia práctica.
La plataforma oficial de Magisterio Editorial presenta a la académica como docente e investigadora en educación, con experiencia en formación inicial y continua del profesorado y en el uso de la investigación-acción como herramienta para transformar prácticas educativas. La misma fuente registra su desempeño como Coordinadora de Calidad y Currículo de UNIMINUTO Tolima-Huila.
Su reciente publicación, Investigación-Acción. Manual práctico para acompañar procesos de enseñanza reflexiva, también se inscribe en esa perspectiva. El libro fue publicado por Magisterio en 2026 y está dirigido, entre otros públicos, a docentes, formadores, investigadores y comunidades educativas interesadas en documentar, reflexionar y transformar sus prácticas. UNIMINUTO, por su parte, destacó recientemente la publicación del libro y el trabajo de Cabrera-Murcia como docente e investigadora de la institución en Tolima-Huila.
Del Huila a un escenario académico nacional
Para el ámbito educativo de Neiva y el Huila, la participación virtual de Piedad Cabrera-Murcia representa la presencia de una académica vinculada al territorio regional en un escenario de discusión que reúne distintas perspectivas sobre la educación y la psicopedagogía.
La UPTC señala que el congreso busca precisamente fortalecer redes académicas nacionales e internacionales, favorecer la cooperación y contribuir a la resignificación del campo psicopedagógico en Colombia. (UPTC)
La participación remota demuestra, además, cómo las tecnologías permiten ampliar los escenarios de circulación del conocimiento y establecer diálogos entre instituciones y territorios diferentes.
En este caso, una reflexión construida desde la experiencia académica de UNIMINUTO Tolima-Huila llegó hasta un encuentro desarrollado en Tunja para dialogar sobre los desafíos que atraviesan actualmente las escuelas, los docentes y quienes aprenden.
Un llamado a transformar la mirada sobre la educación
Más allá de la participación en un evento académico, las reflexiones planteadas por Cabrera-Murcia dejan una invitación dirigida a quienes diariamente construyen la educación. No se trata solamente de preguntarse qué dificultades tiene un estudiante, sino también por las condiciones que posibilitan o limitan su aprendizaje. No basta con transmitir conocimientos: también es necesario analizar las condiciones en las que esos conocimientos pueden construirse. No basta con aplicar estrategias pedagógicas: resulta necesario observarlas, cuestionarlas, documentarlas y transformarlas. Y no basta con preparar docentes para situaciones conocidas: es necesario formar profesionales capaces de aprender de las situaciones nuevas que enfrentan cotidianamente. Es justamente allí donde la investigación, la psicopedagogía y la práctica docente encuentran un punto de encuentro.
Una agenda académica para pensar territorios, escuelas y sujetos
El III Congreso Internacional de Psicopedagogía y XVII Jornada Psicopedagógica se desarrolla del 15 al 17 de septiembre de 2026 en la UPTC de Tunja. La programación contempla conferencias magistrales nacionales e internacionales, conversatorios, paneles, investigaciones y espacios de diálogo académico. La institución señala que el encuentro está dirigido a comunidades académicas, psicopedagogos, maestros en formación, docentes, docentes orientadores, facultades de educación y programas afines.










