Miguel de León.
¿Qué motiva a un periodista a incursionar en otros géneros literarios? Y la pregunta surge al ver tantos periodistas que de pronto aparecen con una novela o un poemario y uno piensa que están traicionando uno de sus elementos mas importante, pasar de lo “objetivo” como una noticia periodística a lo “subjetivo” como lo es la literatura. Claro, los viejos textos nos dicen que hay muchos elementos en común, como la descripción detallada, el ritmo narrativo, la construcción de personajes y el uso de recursos poéticos en crónicas, reportajes y entrevistas. Así que no es difícil.
Uno de ellos es Heber Zabaleta Parra, quien por ratos suelta el periodismo, y dedica sus esfuerzos a la búsqueda de la verdad objetiva con la belleza de la palabra, utilizando la sensibilidad lírica para narrar una realidad más personal e intimista. Y esa unión de ambas facetas nos entregan un poeta con un compromiso profundo con la libertad y la estética. Lo mejor, el escritor se siente cómodo y su trabajo poético gusta, así siempre que se presenta, Heber dice “¡No soy poeta, soy periodista!”, pero ya nadie lo cree de mucho.
Heber nació en Cartagena, pero hace 30 años vive en Neiva desarrollando un sentido de pertenencia sobre la ciudad muy bello: “Neiva se inicia en las palabras / surge en los cuentos y las historias / vive en la poesía silenciada, oculta… ” y uno siente que la poesía va en serio.Le pregunto y me responde: “hago poesía, porque es el poder de la palabra..” Para entenderlo mejor, hay que mirar y leer su bello poemario “Jardín de palabras” conformado por una serie de poemas breves y honestos que llevan una carga de amor encima: “en mis ensueños estabas tú / en mis sueños, los dos”, poesía sencilla que nos recuerda que sus inicios como poeta no salió del periodismo sino de las cartas de amor (el género epistolar) y terminÓ convertido en un poeta romántico.
Y si usted toma el poemario va a creer que lo escribe un neivano, porque su amada es amada bajo el duro sol del trópico y durante estas noches de lluvias y tempestades: «el silencio del café / en esta esquina sin semáforo de Neiva, / tiene el recuerdo de ti, mujer. / Es una taza que desprende aromas / y transportan, trasladan hacia tu sombra”. A la fecha, Heber ha escrito cuatro poemarios con diversas temáticas: Vértigo de las Palabras, Jardín de Palabras, Palabras Negras y Crepúsculo de Palabras; Y se presentará en la Feria del Libro de Bogotá el día 30 de abril en el stand del Huila.
Curiosamente, todos tienen en su título el vocablo La Palabra, y en realidad tanto el poeta, como el periodista son «obreros de la palabra», buscando la precisión, la belleza o el impacto en la construcción de sus textos. Pero igual, el poeta trata de ser honesto con la palabra, cuidadoso, riguroso. La diferencia es que cuando transita en la literatura lo hace con total libertad y cuando transita el periodismo lo hace con el anclaje de la verdad. Heber no inventa, y escribe poesía con mucho entusiasmo y compromiso. Por eso, el primer verso de su poemario dice “Poesía, ilusionista de la Palabra…” siempre la palabra, siempre la poesía.








