Guillermo González Pimiento
Aprendamos
Hola, hola
Hubo una decisión que me dio más miedo que muchas otras.
No fue pública.
No fue épica.
Y tampoco vino con aplausos.
Fue decir no a algo que, sobre el papel, tenía todo el sentido:
dinero, visibilidad, comodidad.
Pero no encajaba.
En ese momento no tenía una mejor opción esperando.
No había un “plan B” perfecto.
Solo había una sensación incómoda de incoherencia.
Y aprendí algo importante:
👉 Las decisiones que más ordenan tu vida
casi nunca son las más rentables al principio.
Son las que te devuelven calma.
Las que te permiten sostener lo que dices sin forzarte.
Las que te ayudan a dormir mejor, aunque el camino sea más largo.
Durante años creí que avanzar era sumar.
Más proyectos.
Más oportunidades.
Más visibilidad.
Hoy sé que muchas veces avanzar es restar.
Restar ruido.
Restar urgencia.
Restar cosas que te alejan de quien quieres ser.
Ese tipo de decisiones no se celebran en redes.
Pero se notan con el tiempo.
En la forma en que trabajas.
En la gente que atraes.
En cómo construyes tu reputación sin empujarla.
La venta silenciosa no empieza cuando publicas algo.
Empieza cuando eliges no traicionarte.
Seguimos.
Un abrazo,
Guille







