“Libros al Aula”: cinco años tejiendo lectores críticos desde UNIMINUTO Neiva

“Libros al Aula”: cinco años tejiendo lectores críticos desde UNIMINUTO Neiva

El proyecto Libros al aula de UNIMINUTO Neiva cumple cinco años de trabajo sostenido llevando autores y obras —con acento en la literatura huilense— directamente a las aulas y a la vida cotidiana de los estudiantes. La iniciativa, conocida por su dinámica de “sábados de libros y lectura”, ha tejido alianzas con la Biblioteca Departamental Olegario Rivera y con la Agencia/ Centro Cultural del Banco de la República en Neiva, y hoy exhibe resultados medibles en comprensión lectora, escritura y pensamiento crítico entre centenares de jóvenes de primer semestre y cursos transversales.

Una semilla que germinó en clave local
La premisa que dio origen al proyecto fue simple: acercar a los estudiantes a la obra de autores del Huila y del sur del país, convertir el aula en un espacio de circulación literaria y crear rutinas de lectura continuas, particularmente los sábados, cuando la comunidad universitaria dispone de franjas más flexibles. Ese enfoque quedó documentado en la nota “Literatura huilense al aula universitaria” de UNIMINUTO Radio, que describe cómo el curso transversal Comunicación Escrita y Procesos Lectores incorporó sistemáticamente poesía, narrativa y ensayo regionales; además, activó retos de lectura en espacios externos como la Biblioteca Olegario Rivera.
Ese mismo espíritu colaborativo se fortaleció con agendas culturales que UNIMINUTO venía impulsando desde antes del quinquenio, como la Semana de la Lectura (2019), realizada en sede del Banco de la República con paneles sobre lectura argumentativa, analítica y beneficios cognitivos de la lectura; un antecedente clave de la metodología que hoy respalda a Libros al aula.

Sábados de libros y lectura: hábito, comunidad y territorio
Los sábados se convirtieron en la columna vertebral del proyecto: clubes, lecturas dialogadas, recitales breves, reseñas colectivas y salidas pedagógicas a la red pública de lectura. La Agencia Cultural del Banco de la República–Neiva opera, de hecho, una programación sostenida de mediación y clubes (lectura de cuentos, clubes de poesía, talleres para familias) que nutre esos recorridos y prácticas; la articulación permitió que estudiantes de UNIMINUTO encontraran una extensión natural para sus bitácoras de lectura de fin de semana.
En paralelo, la Biblioteca Departamental Olegario Rivera —coordinadora de la red pública en el Huila, con sala Huila y enfoque patrimonial— abrió salas, catálogos y curadurías de autores locales, dando soporte bibliográfico y de programación para que los sábados de lectura no fueran un hecho aislado, sino parte de un ecosistema de ciudad.

Heber Zabaleta Parra: un profesor-gestor con aliados estratégicos
El docente Heber Zabaleta Parra ha sido un impulsor visible del proyecto. Desde UNIMINUTO Radio Neiva ha documentado logros, alianzas y prácticas lectoras, así como la presencia de docentes y estudiantes en ferias del libro y agendas de lectura; su labor académica y editorial (incluida la compilación y difusión de narrativas locales) ha contribuido a que Libros al aula mantenga enfoque regional y continuidad pedagógica.
Además de su trabajo en aula, Zabaleta ha promovido iniciativas afines como Cultura Maker: impulso a la lectura y escritura digital (2024), donde la lectura crítica se complementa con prácticas de producción de contenidos; el puente entre lectura tradicional y entornos digitales reforzó la motivación de estudiantes en las jornadas sabatinas.
El reconocimiento público a su trayectoria —desde la Medalla “Reynaldo Matiz Trujillo” del Concejo de Neiva (2018) hasta distinciones más recientes— ha servido como “sello” de legitimidad institucional frente a aliados y sedes culturales, aspecto clave para sostener actividades extramuros en la Biblioteca Olegario Rivera y el Centro Cultural del Banco de la República.

Dos anclas institucionales: Olegario Rivera y Banco de la República
Biblioteca Departamental Olegario Rivera. Como biblioteca patrimonial y coordinadora de la red, su misión incluye edición y adquisición de libros de autores huilenses y la custodia del acervo regional. La programación, la sala Huila y la atención de usuarios han sido esenciales para que los estudiantes dialoguen con poetas, narradores y cronistas del departamento, y reconozcan las literaturas del territorio más allá del canon escolar.
Agencia/ Centro Cultural del Banco de la República–Neiva. Con clubes, talleres y lecturas públicas, el Banco sostiene una oferta gratuita y permanente (niñez, familias y jóvenes), que los sábados activa mediaciones lectoras con metodologías contemporáneas. Esta infraestructura de ciudad —con biblioteca, colección y rutas de préstamo— complementa las metas curriculares de Libros al aula y ha sido un socio recurrente desde la Semana de la Lectura de 2019.

¿Qué cambió en cinco años? Evidencias y logros académicos
Aunque Libros al aula es un proyecto académico interno, su evolución se puede rastrear a través de tres capas de evidencia: (1) cobertura y sistematización en UNIMINUTO Radio Neiva; (2) continuidad de alianzas con Olegario Rivera y Banco de la República; y (3) la literatura científica y de buenas prácticas pedagógicas que respalda el vínculo entre lectura guiada y pensamiento crítico.
1. Cobertura y continuidad. Las crónicas institucionales reportan retos de lectura, incorporación de autores huilenses en cursos transversales y presencia de estudiantes en ferias del libro y clubes, con especial énfasis en Neiva y la región.
2. Alianzas activas. Los registros públicos confirman que tanto la Biblioteca Olegario Rivera como el Centro Cultural del Banco mantienen programación de fomento lector, clubes y espacios de préstamo que han acogido sesiones de los “sábados de lectura”, brindando recursos, salas y catálogos.
3. Sustento pedagógico y resultados esperados. La evidencia académica muestra que estrategias interactivas de comprensión lectora potencian habilidades de análisis, interpretación y argumentación, base del pensamiento crítico; y que secuencias didácticas centradas en lectura crítica modifican actitudes y elevan el nivel de comprensión. Tales hallazgos son consistentes con los avances observados en Libros al aula (lectura argumentativa y analítica, reseñas críticas, crónicas y microensayos de estudiantes).
En línea con estos referentes, docentes del proyecto reportan —en informes de curso y portafolios publicados internamente— mejoras concretas en:
• Comprensión lectora: incremento de la capacidad para identificar tesis, argumentos y evidencias en textos literarios y periodísticos locales. (Marco pedagógico: lectura analítica y argumentativa trabajada desde 2019 con apoyo del Banco).
• Escritura académica y creativa: producción de reseñas, columnas, crónicas y microensayos vinculados a autores huilenses; parte de estos ejercicios circula en repositorios y medios universitarios. (Sustento: prácticas de “lectura–escritura” integradas).
• Pensamiento crítico: mayor capacidad de contrastar fuentes, contextualizar obras y formular preguntas de investigación; la literatura especializada señala que este es el efecto esperado de mediaciones lectoras interactivas.


Más allá del aula: ferias, radios, clubes y ciudad lectora

El ecosistema que rodea a Libros al aula también se expresa en la participación de docentes y estudiantes en la FILBo y en ferias regionales, así como en UNIMINUTO Radio, donde se difunden productos periodísticos y literarios y se visibilizan proyectos estudiantiles ganadores (por ejemplo, el Premio Reynaldo Matiz para estudiantes de Comunicación). Estas experiencias complementan la formación lectora con divulgación, curaduría y edición.
A la vez, la ciudad vive un renacer de escenarios del libro —Casa del Libro Total, festivales y clubes de lectura independientes— que fortalecen la oferta para fines de semana y fomentan comunidades lectoras intergeneracionales. Libros al aula se ha sabido enchufar a ese pulso urbano.

Voces de respaldo y lecciones aprendidas
• Instituciones aliadas. La Olegario Rivera promueve y coordina el acervo de autores huilenses; su función patrimonial y editorial la hace un socio natural del proyecto. El Centro Cultural del Banco de la República opera la infraestructura y los talleres que sostienen los hábitos de lectura de fin de semana (niñez, familias, jóvenes), claves para que la comunidad UNIMINUTO practique lectura por placer además de la lectura curricular.
• Metodologías. La combinación de lectura guiada, diálogo literario, escritura situada y circulación pública (radio, clubes, ferias) potencia aprendizajes; la investigación educativa respalda que estrategias interactivas y secuencias didácticas elevan comprensión y pensamiento crítico.
• Enfoque regional. Leer a poetas y narradores del Huila ancla la formación en el territorio y reactiva el orgullo cultural; UNIMINUTO ha documentado esta orientación desde 2022.

Próximo capítulo: consolidar evaluación y expansión
Con cinco años cumplidos, el desafío es sistematizar de manera pública la evaluación de resultados (líneas base, rúbricas y comparativos semestrales), y expandir los “sábados de lectura” hacia comunidades externas (colegios, barrios y bibliotecas municipales de la red). En este camino, Olegario Rivera —como coordinadora de la red de bibliotecas públicas del Huila— y el Banco de la República–Neiva, con su oferta gratuita y clubes, aparecen como plataformas idóneas para escalar.

Cronología breve del quinquenio
• 2022. UNIMINUTO Radio registra la apuesta “Literatura huilense al aula universitaria”: articulación de cursos con autores regionales y salidas pedagógicas a Olegario Rivera.
• 2023–2024. Presencia de docentes y estudiantes en FILBo y proyectos de lectura–escritura digital como Cultura Maker, integrando producción de contenidos y lectura crítica.
• 2024–2026. Consolidación de sábados de lectura en diálogo con clubes y talleres de la Red Cultural del Banco (cuentos, poesía, mediación a lectura), y uso de catálogos patrimoniales de Olegario Rivera.

Epílogo: cinco años leyendo el Huila… y el mundo
Libros al aula demuestra que las universidades pueden producir lectores críticos cuando ponen el libro en el centro de la experiencia académica, conectan aula y ciudad, y confían en el poder de la mediación lectora. Entre los pasillos de UNIMINUTO, las mesas de Olegario Rivera y las salas del Banco de la República, se ha forjado una comunidad que lee, escribe, argumenta y comparte. Y que, los sábados, hace del libro un punto de encuentro.