La verdad casi nunca es lo que pensamos

La verdad casi nunca es lo que pensamos

Guillermo González Pimiento
Aprendamos

Hola hola,
Hace años mi amiga Catalina Pérez dijo una frase que se me quedó dando vueltas en la cabeza por días:
“En una situación existen tres versiones:
la del uno, la del otro… y la verdad.”
Y entre más la pienso, más sentido le encuentro.
En el trabajo, en los negocios, en las relaciones, en los equipos…
y, por supuesto, en cómo nos comunicamos en redes.
Cada uno mira la vida desde su propia historia,
sus heridas,
sus expectativas,
sus interpretaciones.

Y creemos que lo que vemos es “la realidad”.
Pero casi nunca es así.
Lo que vemos es una versión.
La nuestra.
El otro también tiene la suya.
Y la verdad siempre está en un punto que ninguno alcanza a ver por completo.

¿Por qué te hablo de esto?
Porque en el mundo digital, donde todo es rápido,
donde juzgamos por un post, un mensaje, un comentario…
es fácil olvidar que las historias son más grandes que un instante.

Alguien no respondió tu mensaje:
tú tienes tu versión.
Él tiene la suya.
Y la verdad… probablemente es otra.

Un cliente pidió más tiempo:
tu cabeza hace una película.
La del cliente es otra.
La realidad es una tercera.

Un equipo tiene una discusión:
cada uno defiende su interpretación.
La verdad, como siempre, está a medio camino.

¿Qué pasa cuando entendemos esto?
Pasa algo muy bonito:
dejamos de reaccionar
y empezamos a comprender.

Dejamos de asumir
y empezamos a preguntar.

Dejamos de culpar
y empezamos a escuchar.

La comunicación se vuelve más humana.
Las relaciones, más sanas.
Los negocios, más honestos.

Y la vida… más ligera.

La reflexión profunda es esta:
Si solo escuchas tu versión,
te pierdes la verdad.

Si solo escuchas la versión del otro,
también.

Pero cuando abres espacio para la tercera versión,
la real,
la que se construye con contexto, empatía y perspectiva…
ahí es donde ocurre el crecimiento.

Eso es liderazgo.
Eso es madurez.
Eso es comunicación consciente.

Y, de alguna forma,
eso también es Venta Silenciosa: escuchar antes de hablar,
comprender antes de ofrecer,
y acompañar antes de persuadir.

Gracias, Cata, por recordármelo.
Y gracias a ti por leerme.

Un abrazo desde Guadalajara donde presentaré dos libros en la feria del libro más grande de Latinoamérica.

Guille