Más de 600 familias vinculadas en el mejoramiento de sus sistemas agroalimentarios, 740 hectáreas en proceso de restauración, la siembra de 250 mil árboles en la cordillera Oriental y la consolidación de diez grupos de monitoreo de biodiversidad, son parte de los logros alcanzados del Corredor Andino Amazónico Pacto Hylea en sus primeros cuatro años de desarrollo.
Esta alianza conformada por entidades públicas y privadas, municipios, organizaciones ambientales y comunidades, trabaja en la protección de un corredor estratégico que conecta al Huila con la Amazonia, generando agua para el oriente del departamento y consolidándose como puente biológico del país.
Esta estrategia integral de conservación ha impactado a 600 familias vinculadas en el mejoramiento de su sistema agroalimentario, más de 250 mil árboles que han entrado a enriquecer y proteger los suelos y los ecosistemas de la cordillera Oriental, así como la participación social, la consolidación de las organizaciones ambientales, los 10 grupos de monitoreo de la biodiversidad que tienen ya bases sentadas en varias expediciones que dan cuenta en la riqueza reflejan la biodiversidad de este corredor.
En este sentido, “la proyección en nuestro plan de acción al año 2030 que esperamos sea una serie de programas y proyectos que nos ayuden a consolidar la conservación en estos corredores de conexión biológica, pero de manera importante en retribución a las condiciones de vida y la economía de las familias asentadas allí, quienes son los principales actores en la conservación y protección”.
Los retos del futuro
Para Fabio Arjona, director de Conservación Internacional para Colombia, la labor apenas comienza. “La gran tarea que tenemos ahora es incrementar las acciones, incrementar el territorio, pues estamos en 15 municipios. Nos queda mucha tarea por delante: gestionar recursos para continuar con el enorme impacto que ha tenido Hylea en el territorio huilense”, expuso Arjona.
Destacó que el mejor ejemplo de ciencia ciudadana que tiene el país se registra en el Huila, con los grupos de monitoreo que existen en el departamento, pues sus resultados son la mejor contribución al conocimiento de la biodiversidad de Colombia.
Experiencias de conservación
Entre las experiencias compartidas en este encuentro, que hace parte de la programación de la Semana Ambiental, se destacó la del Grupo Ecológico Águila Real de Montaña Yareit, de la vereda La Umbría en el municipio de Gigante, unos de los 15 municipios que hacen parte del Corredor Andino Amazónico.
Su historia comenzó en 2015, cuando recuperaron un águila juvenil y la entregaron a la Fundación de Aves Rapaces de Pereira. Ese episodio les reveló la importancia de la especie, identificada como especie sombrilla para la conservación y una de las más grandes y hermosas del ecosistema Páramo de Miraflores.
“Cuando nos dimos cuenta que era una especie sombrilla, nació la necesidad de involucrar a la comunidad entera. Vivíamos en el ecosistema de esas aves y debíamos apropiarnos del conocimiento para protegerlas”, recuerda José Willington Yáñez García, integrante del grupo.
El trabajo fue grande: convencer a las familias de La Umbría de que el águila no era una amenaza sino un aliado para el equilibrio del ecosistema. La comunidad se capacitó, diseñó un sendero de tres kilómetros con oferta de turismo rural y gastronomía y formuló un Proyecto Ciudadano de Educación Ambiental (Proceda) que les permitió acceder a binoculares, cámaras y equipos para el monitoreo de la biodiversidad. Hoy, antiguos jóvenes cazadores se han convertido en defensores del bosque y de sus aves.
Corredor andino amazónico
El Corredor Andino Amazónico del departamento del Huila agrupa una gran diversidad de ecosistemas, desde los páramos y bosques altoandinos en los pisos térmicos fríos de montaña hasta los desiertos y bosques secos en los pisos cálidos del Valle del Magdalena. Esta región representa una vasta diversidad biológica, cultural y productiva.
Mantener los bosques y páramos en buen estado de conservación es uno de los retos del Pacto HYLEA Corredor Andino Amazónico, que articula esfuerzos en tres complejos de páramos, cuatro parques naturales regionales, dos Distritos de Manejo Integrado y nueve parques naturales regionales, se consolida como un corredor vital no solo para el Huila sino para todo el país.







